La patria profunda
Andrés Laguna Desde mi punto de vista, La nación clandestina (1989) de Jorge Sanjinés es para el cine boliviano lo que Citizen Kane (1941) de Orson Welles es para el estadounidense, lo que À bout de souffle (1960) de Jean-Luc Godard es para la nouvelle vague , un momento de inflexión, un momento revolucionario artística y discursivamente, el punto más brillante de un momento brillante. La nación clandestina es la cinta mayor de la filmografía nacional. La película cuenta el regreso de Sebastián Mamani (Reynaldo Yujra), de Sebastián Maisman, a Willkani, su comunidad altiplánica. Sebastián dejó a su familia de niño, sus padres lo dejaron a cargo de los patrones, vivió en la ciudad. Cuando creció se hizo militar represor, se cambió de apellido, fue matón de Inteligencia, volvió a su comunidad, se hizo líder, aprovechó su condición para hacer negociados y para hacer maniobras políticas, traicionó a su gente, lo expulsaron para siempre. La nación clandestina...