El guerrero y la flauta
Hace unas semanas tuve la suerte de experimentar una de las últimas películas de John Woo, el gran maestro del cine de acción asiático. La cinta se llama Red Cliff (2008), es la primera parte de un monumental proyecto dividido en dos. La historia está basada en uno de los eventos históricos más importantes de la monumental historia de China, recuerda mucho a los relatos que puso tan de moda en occidente Zhang Yimou. Relatos que pretenden rescatar la gloriosa historia del Imperio. Evidentemente, la película es espectacular, prueba que nadie coreografía combates y escenas de acción como el gran Woo, es fiel al género y le hace justicia de sobra. Pero lo que más me conmueve de este tipo de cintas no son sus grandes artificios, son los momentos sensibles, cuidados, metafóricos, minimales. En especial, una escena magistral me emocionó, una de las más austeras y bellas que haya visto en mi vida. Zhuge Liang (Takeshi Kaneshiro), el embajador de un señor feudal está en búsque...