Rodrigo Fresán, el escritor que no es más que la consecuencia de un lector
Texto: Andrés Laguna Foto: Isabel Carroll Cuando se decide dedicar la vida a una actividad creativa, supongo que algo definitivo debe suceder, un hecho puntual impulsa a tomar el riesgo. Aunque desde que tengo uso de razón intuí que no tenía ninguna otra alternativa, para vivir debía escribir, asumí que esa sería mi ocupación cuando una serie de cuestiones se alinearon, y una enormemente importante fue descubrir la literatura de Rodrigo Fresán. Mi vida jamás volvió a ser la misma después de leer Historia argentina , Mantra o , en especial , Jardines de Kensington . La escritura dejó de ser eso que, en mayor o menor medida, todos practicaban en mi casa, y se convirtió en un camino personal, en una búsqueda. Esa impúdica confesión, que no debe sorprender a los lectores de la Ramona, pues las huellas de Fresán son profundas en nuestros siete años de vida, sirve para ilustrar que junto a Roberto Bolaño, Ricardo Piglia y Juan Villoro, el autor de Esperanto es una de las...