Shhhh... breve elogio al silencio
Andrés Laguna Como Mark Cousins apunta en su notable Historia del cine , durante las cuatro primeras décadas del llamado Séptimo Arte, la mayor parte de las cintas no tenían banda sonora, aunque la tecnología para grabar sonido y diálogos ya existía, a nadie se le ocurrió que la maravillosa invención de registrar imágenes en movimiento estaba incompleta o que le faltaba algo. La mudez no era una minusvalía. La ausencia de barreras lingüísticas, el hecho de haber inventado un lenguaje de sombras y luces, le permitió al cine convertirse en un arte sin fronteras, internacional, cosmopolita, capaz de conectarse con espectadores de todo el mundo. León Tolstoi lo llamó: “la máquina de los chasquidos […] igual a un huracán humano”. La forma más pura del arte cinematográfico está en sus primeros años, cuando las imágenes eran el texto. En El cine según Hitchcock , entre muchísimas otras cosas, el gran realizador inglés conversa con François Truffaut sobre sus prime...