Remakes de series y películas ochentosas: Década recuperada
Andrés Laguna
Se suele decir que la inclinación hollywoodense por los remakes, por rehacer películas, por adaptar cinematográficamente cualquier producto –libros, juegos de video, obras de teatro, discos conceptuales y, claro, atracciones de parque de diversiones-, es una muestra de su falta de creatividad y de su nulo compromiso con el arte. En cierta forma, eso es cierto, pero estoy convencido que revisitar, rehacer, reescribir, no es de por sí malo, es un ejercicio creativo, fértil y estimulante, si es que se hace con compromiso, pasión e inteligencia. Pruebas de ello son películas como O Brother, Where Art Thou? (2000) de los hermanos Coen, Throne of Blood (1957) de Akira Kurosawa o The departed (2006) de Martin Scor sese, reescrituras brillantes de La Odisea de Homero, de Macbeth de William Shakespeare y de Infernal Affairs (2002) de Andrew Lau y Alan Mak, respectivamente. Al fin y al cabo, desde que la humanidad es huma nidad ha recreado una y otra v...