Virilidades

Dicen que en Cataluña las mujeres trabajan más en sus casa a partir de la crisis. Resulta que los hijos y los esposos ya no quieren salir porque es muy caro. Se quedan en casa, lo que podría ser bueno para el ahorro y, sobre todo, para la vida familiar. Pero los hombres españoles no tienen la menor intención de cocinar, de limpiar, de ordenar, de lavar la ropa... Las mujeres deben ocuparse de sus hombres y de sus casas, por tanto, tienen más trabajo.

Ante la amenaza de Cataluña de suprimir las corridas de toros, Madrid, Valencia y Murcia las declararon Bien de Interés Cultural. Ahora, el PP defiende las corridas y el PSOE catalán las ataca. Se ha convertido en una cuestión política bastante particular, los pro-taurinos son la derecha, los anti-taurinos son la izquierda. Algo así. La lucha de clases es cosa del pasado. Aunque no entiendo mucho la cuestión, sólo me atrevo a decir que desde niño las corridas me parecían grotescas y crueles, nunca pude ver una entera. En las películas de Almodóvar el mundo de los matadores parece heroico y romántico, en especial en Matador y en Hable con ella. En Sangre y arena, Linda Darnell y Rita Hayworth estaban bellísimas. A pesar de eso, nunca pude aguantar ese tipo de violencia.

De todas formas, siempre me pareció curioso que se considere viril a tipo que tenga la pinta de los matadores, con ese atuendo tan estrafalario, tan propio de alguien como Liberace. Además, es muy raro que el sujeto en cuestión tenga por objetivo principal asesinar a un verdadero signo de la virilidad, el toro. No me extrañaría que en lugar de cortar las orejas y el rabo, terminen cortando el pene del animal y se lo lleven como trofeo. Muy alla El imperio de los sentidos. Uf. Entiendo mejor la fascinación del gran Pedro.

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