La urgencia de un oficio amado y difícil
Vivimos tiempos en los que la información parece estar a la orden del día. Nos llegan noticias de todos los rincones del mundo de forma inmediata y por diferentes medios. Internet ha transformado a la sociedad. Esa es un enorme obviedad. La primera campaña de Obama y la “Primavera” árabe nos han enseñado que ya no se puede hacer política, ni difundir información de manera efectiva sin hacer uso de las herramientas tecnológicas a las que tenemos acceso hoy día. Por otro lado, sabemos que los grupos empresariales propietarios de los grandes medios de comunicación responden a intereses específicos, muy alejados de los de las grandes mayorías, manipulan a su antojo a la información y no responden a ninguna ética que no sea la del mercado. Hoy día ninguna persona con cierta conciencia crítica confía ciegamente en los medios de comunicación canónicos. Con enorme pena, durante los últimos años, muchas veces he escuchado frases del estilo: “Ya no leo periódicos, ni veo informativos. Me ...