A 70 años del estreno del clásico de Michael Curtiz: Siempre tendremos Casablanca
Andrés Laguna A poco más de 70 años de su premiere en Nueva York, algunos homenajes, ediciones especiales y reestrenos en diferentes rincones del mundo, nos recuerdan lo mucho que amamos la película de Michael Curtiz, Casablanca . Aunque su condición de obra de culto haya llegado a la frivolidad máxima, por ejemplo, el piano en el que se inmortalizó la inolvidable “As time goes by” acaba de ser subastado por un millón de dólares, la cinta sigue siendo una de las grandes muestras del irrefutable poder del cine. Casablanca sigue siendo la gran historia de amor y pasión, llena de exotismo y heroísmo, que nos transporta a otros espacios y tiempos, que proyecta nuestros más altos anhelos, que nos conecta con nuestros más básicos y puros ideales. Con simpleza, imperfección, clichés y poca sofisticación intelectual, Casablanca es la gran muestra de lo que el cine es en su manifestación más primitiva, más esencial. Derrida decía que el cine era para él: “una droga, el entretenimiento ...