Sandro: el romancero gitano
Andrés Laguna Clásico recurrente de los karaokes, sueño erótico de las “otoñales” nenas, incondicional de “Qué tiempos aquellos” –el programa de Raúl Cardona-, ícono de la cultura popular latinoamericana, arquetipo del súper macho, ídolo de masas, estrafalario, protagonista de algunas de las películas más curiosas de la filmografía argentina, leyenda absoluta. Todo eso fue Sandro de América . Su muerte llamó la atención del mundo hispano, despertó afiebradas declaraciones de fanatismo, frases de admiración desmedida, llantos descontrolados, obituarios súper elogiosos, casi 45 mil personas se acercaron al Congreso nacional argentino durante su velorio, buena parte de las personalidades de la farándula latina se reconocieron como sus íntimos amigos y confidentes. Todo lo de rigor cuando una celebridad estira la pata. Un fenómeno curioso y, francamente, fastidioso, que llegó a su punto máximo con la muerte de Jacko, que espero no desgaste de la misma manera a la imagen...