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Mostrando las entradas etiquetadas como eastwood

Piano Blues de Clint Eastwood: No hay lugar como el hogar

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Andrés Laguna El último documental de la serie The Blues producida por Martin Sc orsese, sin lugar a dudas es uno de sus momentos más altos y emotivos. Si el blues es la forma de arte estadounidense por excelencia, no se podía pensar en nadie mejor que Clint Eastwood para cerrar este magnífico recorrido, pues como todos los saben o lo intuyen, no hay nadie más estadounidense que él. Piano Blues es una película que, de manera más o menos didáctica, se aproxima a la historia y a la tradición de uno de los instrumentos más emblemáticos del género. Eastwood personalmente entrevista a varias leyendas del blues, les arran cas unos acordes y se convierte en una especie de Virgilio que los guía en una viaje hacia la memoria. Eastwood conduce a sus entrevistados a recordar a sus primeras influencias, a sus primeros maestros, a sus primeros momentos de iluminación musical. A través de una charla pacífica y cariñosa, siempre frente a un piano, reconstruyen la historia...

Un mundo perfecto: Niño amado, hombre libre

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Un mundo perfecto será proyectada este miércoles de mayo a las 19:00, en el Instituto Superior de Filosofía y Humanidades "Luis Espinal" (calle Oruro entre Antezana y Ramón Rivero), en el ma rco del ciclo "A todo DAR: Del don y la gratuidad en el cine". Andrés Laguna Creo que Un mundo perfecto ( A perfect world , 1993) fue la primera película de Clint Eastwood que vi en el cine cuando se estrenó en salas, en el extrañadísimo cine Avaroa. Tenía más o menos doce o trece años, la disfruté mucho, reí y lloré sin ningún tipo de contención, con la sinceridad que uno tiene a esa edad. Esta cinta es uno de mis recuerdos más vivos e intensos de la infancia/pubertad. Sus imágenes y sonidos, los sentimientos que me produjo, me acompañaron el resto de mi vida, eso es algo de lo mucho que le agradezco al viejo Clint. Debo reconocer que no volví a verla hasta que sugerí que se la programe dentro del ciclo “A todo DAR: del don y la gratuidad en el cine” del Instituto Luis Es...

No es un país para viejos

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Andrés Laguna El venerable Roger Ebert abrió su crítica a Gran Torino escribiendo algo así: “Me gustaría crecer para ser como Clint Eastwood. Eastwood el director, Eastwood el actor, Eastwood el invencible, Eastwood el hombre viejo”. A mí también me gustaría. Es que el director de Los Imperdonables parece ser inagotable e infalible. Con sus dos Oscares a mejor director, más otro par a mejor película, con su carrera de más de 50 años como actor y con otra, tal vez más brillante, como director durante 30 brillantes años, Eastwood nos demuestra que es uno de los nombres fundamentales de la historia del cine. Buena parte de las películas de las que ha participado fueron clásicos instantáneos y tiene una carrera inigualable por otra personalidad de Hollywood. Lo que más envidia debe darle a sus compañeros de rubro es que la puntería de Eastwood cada vez es más fina, cada vez es más certero. La prueba de eso es Gran Torino , una de las pocas cintas del 2008 que serán recordadas por e...