En busca de la madre perdida
Andrés Laguna Muchas cosas podrían haber salido mal en un proyecto como Rojo, Amarillo, Verde . Generalmente, las películas compuestas por varios fragmentos o cortometrajes, las obras dirigidas por muchos directores, por muy buenos que sean, tienden a ser flojas e inconsistentes. Pienso en New York Stories (1989) o en Paris, je t’aime (2006), cintas que dejan un rancio sabor a poco, sobre todo si uno lee los nombres de los responsables. Aunque siempre es agradable y/o llamativo ver a un conjunto de all stars en un mismo proyecto, los resultados pocas veces son óptimos. Ese era el principal temor que desató Rojo, Amarillo, Verde . Pero, felizmente, por el bien del cine nacional, la cinta de Martín Boulocq, Sergio Bastani y Rodrigo Bellott tiene más luces que sombras, es una buena película. El filme está dividido en tres fragmentos, cada uno se corresponde con uno de los colores de la bandera nacional y está a cargo de un solo director. Si bien existen muchos puntos en común, Rojo, Am...