Los viejos: Una melancólica historia de amor
Andrés Laguna Toda mi generación fue tocada por las dictaduras. Directa o indirectamente, todos sufrimos un trauma indeleble, fuimos víctimas, victimarios, cómplices o dolientes. En una entrevista que Martín Boulocq, director de Los viejos , me concedió hace una semana y que fue publicada en la Ramona , afirmaba que por cuestiones de idiosincrasia los bolivianos tenemos grandes dificultades para decir las cosas, nos guardamos lo que sentimos. Optamos por el silencio, por mucho de que nos cueste o nos duela. Sufrimos calladitos. Tal vez sea por eso que existen muy pocas películas bolivianas que se preocupen por las dictaduras o por sus efectos. Sin lugar a dudas, Jorge Sanjinés es el más lúcido crítico de las arbitrariedades cometidas por los gobiernos de facto y por la violencia del estado, pero su obra siempre se preocupó por los mecanismo de resistencia del pueblo como colectivo. Tengo la impresión de que sólo en La nación clandestina se aproxima a los efectos que puede ten...