Pearl Jam, el grunge y la generación X: El poder en la fragilidad

Escribí esta nota hace más o menos tres años, en abril del 2006. Hizo parte de un homenaje que le hicimos a Kurt Cobain y al grunge en la Ramona. Debo reconocer que es una de mis notas favoritas, me encantó escribirla.

Andrés Laguna

Cuando pienso en la primera mitad de los 90, pienso en los jóvenes de esa época, en las botas militares, en las camisas de franela a cuadros, en las zapatillas de lona, en las chamarras de corderoy, en los jeans rotos, en cabezas con cabello larguísimo y no muy limpio. Y pienso en la música. Y pienso, irremediablemente, en mi adolescencia. Y pienso en el grunge.
El grunge, como el punk, fue uno de los movimientos musicales más importantes de la historia del rock. Con obvias influencias de Neil Young and Crazy Horse, The Clash, The Sex Pistols y, por supuesto, de The Ramones, el grunge es, junto al blues y al jazz, la única expresión artística indiscutible y exclusivamente estadounidense. Nace en Seattle, crece en Seattle, se reproduce en Seattle y muere en Seattle. Desde 1992 hasta 1994 fue omnipresente. Durante dos años el grunge reinó el mundo. Si repasamos rápidamente los nombres de las bandas que hicieron parte de este movimiento nos damos cuenta de su magnitud: Malfunkshun, Mother Love Bone, Sonic Youth, Green River, Pearl Jam, Soundgarden, Mudhoney, the Fastbacks, Alice In Chains y, por supuesto, Nirvana.
Fue la música de la generación post-Reaggan, una generación golpeada por el capitalismo, una generación que era la pieza imperfecta de una máquina perversa. Era la música de la tristemente célebre generación X. La voces de Cobain, Vedder o Cornell eran el grito de furia y desesperación de un montón de chicos anónimos sin futuro, sin esperanza, sin aspiraciones. Me atrevo a decir, sin temor a exagerar, que la rabia grunge y la muerte de Cobain, de alguna forma, evitaron que toda una generación se pegue un tiro o se tire de un puente. Evitaron un suicidio colectivo.
No sé si todo lo que pasaba en aquella época era realmente sincero o simplemente todo fue una pose, prefiero no hacerme la pregunta. De lo que estoy absolutamente seguro es que no había nada mejor que leer a Nietzsche o a Bukowski, escuchar 'Come as you are' o 'Jeremy', sintiendo el placer de ser un excluido. Un excluido de todo. Un excluido de lo que sea.
Como el punk, el grunge fue horriblemente fugaz. Intenso, furioso, emotivo y rápido. No fue un movimiento que haya estado en la cima mucho tiempo.
El guitarrista de Pearl Jam, Stone Gossard dijo en alguna entrevista: "Es por eso que el punk es tan grandioso: inspiró a mucha gente a agarrar una guitarra". El punk le mostró a los jóvenes que se podía hacer música sin ser un virtuoso y que el rock es, ante todo, una expresión de libertad. El grunge hizo algo similar, liberó a una generación, comprometió a los sin compromiso, reivindicó al excluido e impulsó a muchísimos chicos a agarrar una guitarra.

Ya no huele a espíritu adolescente
Se puede considerar a la muerte de Cobain como el fin de la primavera del "sonido de Seattle". Mucha gente considera a Nirvana como la mayor banda e ícono de todo el movimiento grunge, y afirma que Kurt Cobain es una especie de mesías depresivo, ja. Es cierto, Nirvana es el ícono por excelencia, con acordes súper simples, letras medio nihilistas, medio sin sentido, lograron hacer que los jóvenes se identifiquen con ellos y se sientan representados. Pero no creo que Nirvana sea la banda mayor del grunge. Hubo y hay bandas que, si bien no fueron tan masivas, aportaron enormemente a la historia de la música. Es lamentable reconocer que casi todas las bandas de grunge dejaron de producir muy prematuramente, me hacen pensar en Arthur Rimbaud.
Hoy día sólo una banda que brilló en el tiempo del grunge sigue viva y vigente, Pearl Jam. No es una banda que solamente sobrevivió una época intensa y que vive de sus glorias pasadas, es una banda que se sigue reinventando y sigue siendo propositiva. Es la única banda del grunge que supo envejecer, que supo madurar y lo hizo de la mejor manera.

Still alive
La única banda que en algún momento pudo hacerle sombra a Nirvana desde el punto de vista comercial fue Pearl Jam. Seguramente por eso Kurt Cobain los acusaba de haber comercializado el grunge.
La historia de Pearl Jam es larga y complicada, prefiero no enredarme más de lo necesario en ese tipo de información, no me considero un historiador de la música. Mi carnal, Daniel Kippes, sería alguien mucho más indicado para hacer algo así. De todas formas apuntaré algunos datos útiles.
Ahora Pearl Jam está conformada por Mike McCready (primera guitarra), Matt Cameron (ex Soundgarden, batería), por los "grunge brothers", Jeff Ament (bajo) y Stone Gossard (guitarra rítmica), y por el deslumbrante vocalista, Eddie Vedder.
Fueron una banda que cuando comenzó tenía un sonido poderoso y letras oscuras, sus canciones fueron hits que se escuchaban por todas partes (algunos ejemplos pueden ser “Black”, “Even Flow”, “Animal” o “Betterman”), además, como Nirvana, Pearl Jam logró tener una fuerte relación con su público, eran adorados por su gente. Vedder decía en una entrevista: "Es muy extraño. Escribes sobre esta mierda y, de pronto, eres el portavoz de una generación".
Con el tiempo Pearl Jam asumió compromisos y posiciones, el grupo dejó de estar de moda, pero nunca fue una parodia de sí mismo y, hoy día, tienen el status de banda clásica.
Pearl Jam es una de las bandas más comprometidas políticamente, han militado en contra de Bush, de la guerra, en contra del sistema bipartidista de los Estados Unidos, han trabajado a favor del aborto, comenzaron una batalla contra Ticket Master (para romper el monopolio de venta de entradas a los conciertos y para que éstas sean más baratas), dejaron de hacer videos para no alimentar a la industria MTV y siempre se mantuvieron cerca de sus fans.
Actualmente, su música y sus letras no son tan violentas, ni tan oscuras, no son tan dramáticas. Vedder y Pearl Jam han envejecido, hoy son más sabios, con miles de matices, siguen produciendo piezas bellísimas, bien cuidadas y creativas (pienso en canciones como “Light years”, “Low Light”, “Present Tense” o “I am mine”). Junto a Radiohead, Pearl Jam es la banda a la que había que seguirle la pista estos últimos años. Hago mías las palabras de un reciente titular de la Rolling Stone, los muchachos de Pearl Jam son "Los últimos Héroes."

Black
Vedder dijo alguna vez: “Piensa un poco, hombre, cualquier generación que tenga a Kurt o a mí como su portavoz debe ser una generación muy jodida ¿No te parece?”. Por supuesto, somos una generación muy jodida. Una generación que, como pocas, disfruta intensamente de la depresión en su máxima potencia. Un grupo de chicos que, en medio del lodo espeso y oscuro de la vida, sale, con dificultad. Para abajo. Siempre para abajo.


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