La preciada condición humana


Andrés Laguna

La historia no es nueva, tampoco es rara o tristemente extraordinaria. Todos los días escuchamos o, en el peor de los casos, vivimos historias como la que se narra en Precious: Based on the Novel Push by Sapphire, la notable película del talentoso Lee Daniels. Es una historia que sucede en un mundo que parece ser demasiado hostil, demasiado violento. Lo reconfortante es que el ser humano todavía puede irradiar luz, que puede sobreponerse, que puede imponerse con fuerza a las dificultades, que puede sobrevivir.
Precious (Gabourey "Gabby" Sidibe) es una adolescente afroamericana de dieciséis años, vive en Harlem, tiene sobrepeso y gravísimos problemas de lectoescritura, es objeto de burla en su escuela, es víctima de graves abusos físicos por parte de su madre y ha sido embarazada dos veces… por su padre. Su vida está llena de sombras. Su única válvula de escape es la imaginación, sueña con ser estrella de cine, modelo o ídolo pop. Pero la vida se encarga de despertarla, de sumergirla en la densa y oscura materia de la que suele estar hecha. Su vida cambia cuando es transferida a una escuela alternativa, cuando conoce a Blu Rain (Paula Patton), una profesora que creerá en ella y que la ayudará a encontrar las herramientas que la ayudarán a construir una vida nueva. Pero, Mary (Mo'Nique), su madre, no dejará de atormentarla, de agredirla, hará lo imposible para que Precious siga sufriendo la vida. Sostenida por su profesora, por un grupo de amigas de la escuela alternativa, por el enfermero John (un Lenny Kravitz que con su interpretación hace olvidar a sus flojísimos últimos discos) y por la trabajadora social Ms. Weiss (una Mariah Carey que por una vez hace algo magnífico), Precious levantará a sus hijos, alzará la frente y caminará hacia delante, hermosa, íntegra y fuerte. Narrada rápidamente, resumida en estas pocas líneas, la película podría parecer una más de esas empalagosas “historias reconfortantes” que se transmiten por el Hallmark Channel. Nada más alejado, Precious es una de las mejores cintas del año y, junto a Inglorious Basterds, es mi favorita para ganar la estatuilla de la Academia a mejor película.
Basado en la novela Push de la escritora Sapphire, el guión de la cinta, firmado por Geoffrey Fletcher, es extraordinario, ahí radica gran parte de su éxito. Con el material de base, con la historia y los hechos que narra esta cinta podría haber parecido un capítulo de “Mujeres, casos de la vida real”, pero termina siendo una pieza artística sensible, inteligente y efectiva, que supera los clichés, que con sobradas cualidades narrativas compone una pieza sólida de cine.
El otro gran acierto de la cinta está en las actuaciones. Lee Daniels da una clase de dirección de actores. Se olvida de las cualidades más características de sus intérpretes y los empuja a lugares que no han transitado, los lleva al límite, los presiona, saca lo mejor de ellos, hace emerger toda su versatilidad, todo lo que pueden dar. En especial sobresalen las actrices. Mo'Nique (conocida cómica y anfitriona de reality show) en el papel de la madre logra algo dificilísimo, encarnar a un ser despreciable impartiéndole humanidad. Paula Patton en el papel de la profesora Blu Rain, es maravillosa, con una amplio rango actoral, con una emotividad atronadora, se convierte en una tabla de salvación auténtica y vital. Mariah Carey en el papel de Ms. Weiss es una funcionaria pública perfecta, nos hace olvidar por completo su bochornosa experiencia cinematográfica pasada. Finalmente, la debutante Gabourey "Gabby" Sidibe, en el papel protagónico, es lo más fuerte del filme, logra una enorme empatía con el público, sin necesidad de pronunciar muchas palabras, siendo casi inexpresiva. Señores, esta es la muestra de un enorme trabajo de actriz-autora, ella construye al personaje a su medida, se lo apropia, lo hace verosímil, tan humano que termina siendo legendario, inolvidable.
Precious es la clase de películas que haciendo un esbozo de lo peor que el ser humano puede llegar a ser, nos muestra lo más hermoso de la condición humana, la capacidad de vencerse a sí mismo, de nunca perder la esperanza, de nunca perder la fe. Precious nos demuestra que la humanidad del ser humano es preciada.

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