The Blinde Side: Ese empalagoso sueño americano

Andrés Laguna
El Oscar, una vez más, hule mal. No sólo por la alta probabilidad de que ese esperpento repleto de lugares comunes llamado Avatar gane montones de premios, también porque nominaron a The Blind Side en dos de las categorías más importantes, mejor película y mejor actriz protagónica.
La cinta cuenta la historia de Michael Oher (Quinton Aaron), un adolescente negro abandonado por sus seres queridos y por la vida, que por azares del destino es acogido por la acomodadísima familia Tuohy. Michael es un chico traumatizado, pero que tiene grandes aptitudes para el deporte, lo que le dará la posibilidad de conquistar el sueño americano. Es decir, gracias a su talento y al apoyo de una familia generosa, Michael saldrá de lo más bajo para alcanzar la gloria, convertirse en jugador profesional de football americano. Sí, sí, esa es una historia que nos la han contado muchas veces, hasta el hartazgo, pero en este caso tiene un poco más de “fuerza” porque está basada en hechos reales. Sabemos cuanto les gusta a los estadounidenses este tipo de películas, en las que según ellos se contiene la esencia de su democracia, de sus valores supremos, de la posibilidad tangible de la superación personal y la evidencia de la solidaridad en el corazón del salvaje capitalismo. Uf, pero ya es demasiado, el discurso está agotado y cada vez muestra puntos más débiles. The Blind Side nunca hace el intento por reflexionar sobre temas profundos, latentes en el argumento, como la cuestión racial, las relaciones entre clases sociales, la exclusión, la violencia, la enajenación deportiva, entre tantos otros.
Escrita y dirigida por John Lee Hancock, realizador de otra cinta deportiva, The Rookie (2002) y guionista de dos de las obras más logradas del gran Clint Eastwood, Midnight in the Garden of Good and Evil (1997) y A Perfect World (1993), The Blinde Side es una de las cintas más superficiales del año. Pero eso no es lo más grave, la cinta peca de proponer un paternalismo agobiante como alternativa ética, una familia blanca y rica salva a un pobre negrito desahuciado que por momentos parece un subnormal. Qué lejos está The Blind Side de la excelente Precious, aunque ambas tienen fines parecidos.
Aunque no haya sido la intención del director, la película tiene elementos racistas y clasistas, Michael parece ser una especia de mascota mimada y amaestrada por la familia Tuohy, ellos toman las decisiones por él, ellos lo redimen, en ellos reposan sus éxitos y logros. Es especialmente antipático el personaje que encarna Sandra Bullock, la proactiva madre de familia con complejo mesiánico, Leigh Anne Tuohy. Hollywood, el público, la crítica y, ay, la Academia, tienen una tendencia muy curiosa: cuando una estrella mediocre y famosa por todas las razones incorrectas, logra, con dificultad, interpretar un papel más o menos convincente no dejan de aplaudirla y de llenarla de reconocimientos. Como si necesitaran legitimar a un star system carente de talento. Justamente, es el caso de la Bullock, actriz mala entre las malas, adorada por las masas pipoqueras, en The Blind Side hace un trabajo un poquito arriesgado, pero que no merece ninguna nominación, ni premios, cuando mucho un espaldarazo por realizar lo mínimo que se le debería pedir a una actriz profesional.
The Blind Side no sólo es floja, es sorprendente que una película así se haya estrenado en salas, desde mi perspectiva el único lugar de difusión de una cinta de esta calidad es el Hallmark Chanel. En la madrugada.
The Blind Side pretende ser un drama familiar en el que todo sale bien, que inspira y reconforta. Sus facilismos, su superficialidad y su carencia total de verosimilitud, la condenan a ser una cinta llena de clichés, de prejuicios raciales y carente de un lenguaje cinematográfico interesante. La película logrará conmover a la gente que quiere ver una historia reconfortante sin tomarse un tiempo para reflexiona, que le gustará a todos lo que sueñan o soñaron con ser deportistas profesionales y que no tienen ninguna otra perspectiva o aspiración. The Blind Side es una película que busca fortalecer al empalagoso sueño americano. Lo deben necesitar. Pobres de ellos.
El Oscar, una vez más, hule mal. No sólo por la alta probabilidad de que ese esperpento repleto de lugares comunes llamado Avatar gane montones de premios, también porque nominaron a The Blind Side en dos de las categorías más importantes, mejor película y mejor actriz protagónica.
La cinta cuenta la historia de Michael Oher (Quinton Aaron), un adolescente negro abandonado por sus seres queridos y por la vida, que por azares del destino es acogido por la acomodadísima familia Tuohy. Michael es un chico traumatizado, pero que tiene grandes aptitudes para el deporte, lo que le dará la posibilidad de conquistar el sueño americano. Es decir, gracias a su talento y al apoyo de una familia generosa, Michael saldrá de lo más bajo para alcanzar la gloria, convertirse en jugador profesional de football americano. Sí, sí, esa es una historia que nos la han contado muchas veces, hasta el hartazgo, pero en este caso tiene un poco más de “fuerza” porque está basada en hechos reales. Sabemos cuanto les gusta a los estadounidenses este tipo de películas, en las que según ellos se contiene la esencia de su democracia, de sus valores supremos, de la posibilidad tangible de la superación personal y la evidencia de la solidaridad en el corazón del salvaje capitalismo. Uf, pero ya es demasiado, el discurso está agotado y cada vez muestra puntos más débiles. The Blind Side nunca hace el intento por reflexionar sobre temas profundos, latentes en el argumento, como la cuestión racial, las relaciones entre clases sociales, la exclusión, la violencia, la enajenación deportiva, entre tantos otros.
Escrita y dirigida por John Lee Hancock, realizador de otra cinta deportiva, The Rookie (2002) y guionista de dos de las obras más logradas del gran Clint Eastwood, Midnight in the Garden of Good and Evil (1997) y A Perfect World (1993), The Blinde Side es una de las cintas más superficiales del año. Pero eso no es lo más grave, la cinta peca de proponer un paternalismo agobiante como alternativa ética, una familia blanca y rica salva a un pobre negrito desahuciado que por momentos parece un subnormal. Qué lejos está The Blind Side de la excelente Precious, aunque ambas tienen fines parecidos.
Aunque no haya sido la intención del director, la película tiene elementos racistas y clasistas, Michael parece ser una especia de mascota mimada y amaestrada por la familia Tuohy, ellos toman las decisiones por él, ellos lo redimen, en ellos reposan sus éxitos y logros. Es especialmente antipático el personaje que encarna Sandra Bullock, la proactiva madre de familia con complejo mesiánico, Leigh Anne Tuohy. Hollywood, el público, la crítica y, ay, la Academia, tienen una tendencia muy curiosa: cuando una estrella mediocre y famosa por todas las razones incorrectas, logra, con dificultad, interpretar un papel más o menos convincente no dejan de aplaudirla y de llenarla de reconocimientos. Como si necesitaran legitimar a un star system carente de talento. Justamente, es el caso de la Bullock, actriz mala entre las malas, adorada por las masas pipoqueras, en The Blind Side hace un trabajo un poquito arriesgado, pero que no merece ninguna nominación, ni premios, cuando mucho un espaldarazo por realizar lo mínimo que se le debería pedir a una actriz profesional.
The Blind Side no sólo es floja, es sorprendente que una película así se haya estrenado en salas, desde mi perspectiva el único lugar de difusión de una cinta de esta calidad es el Hallmark Chanel. En la madrugada.
The Blind Side pretende ser un drama familiar en el que todo sale bien, que inspira y reconforta. Sus facilismos, su superficialidad y su carencia total de verosimilitud, la condenan a ser una cinta llena de clichés, de prejuicios raciales y carente de un lenguaje cinematográfico interesante. La película logrará conmover a la gente que quiere ver una historia reconfortante sin tomarse un tiempo para reflexiona, que le gustará a todos lo que sueñan o soñaron con ser deportistas profesionales y que no tienen ninguna otra perspectiva o aspiración. The Blind Side es una película que busca fortalecer al empalagoso sueño americano. Lo deben necesitar. Pobres de ellos.
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