Insurgencias: “Insurgentes es una película de quiebre en la obra de Sanjinés”



Redacción de la Ramona


A nivel nacional, uno de los estrenos cinematográficos más importantes de estos años fue el de Insurgentes, la más reciente cinta del maestro Jorge Sanjinés. Después de casi una década retirado del oficio que lo convirtió en uno de los artistas más admirados e influyentes de Latinoamérica, vuelve con un proyecto radicalmente distinto al resto de su obra, financiado por instituciones gubernamentales, con un importante presupuesto para las proporciones nacionales, es una obra con pretensiones épicas. Pero, como buena parte de su obra, Insurgentes ha despertado gran interés en ciertos espacios de la sociedad boliviana y, como no podía ser de otra forma, también ha generado las más diversas opiniones, que rayaron la polémica. Lo que es innegable es que no deja indiferentes a los espectadores, la aman o la detestan. Muchos la han acusado de ser cine-propaganda, de haber roto a martillazos todo lo construido por el resto de su obra. Otros encuentran en ella la conclusión coherente de un proyecto artístico y siguen afirmando que no hay un realizador boliviano que emocione más que Sanjinés. En fin, si el objetivo del arte es detonar debates y reflexiones, Insurgentes cumple con creces. Justamente, por esta razón y por la necesidad de alimentar el diálogo sobre cine nacional, la revista on-line Cinemas Cine junto a la Escuela Popular para la Comunicación, han producido un importante libro que recoge buena parte de los textos publicados sobre la película, además de un par de inéditos. Bajo el título Insurgencias. Acercamientos críticos a Insurgentes de Jorge Sanjinés, editado por Mary Carmen Molina, Gilmar Gonzáles y Sergio Zapata, el volumen recopila diferentes voces, con diferentes tonos y tenores, distintas visiones y lecturas, firmadas por Maria Elvira Alvarez, Alba Balderrama, Luis Brun, Alan Castro Riveros, Gilmar Gonzáles, Mónica Heinrich, Sebastian Morales, Mauricio Souza Crespo y Sergio Zapata, además de acercamientos más generales al resto de la obra de Sanjinés escritos por dos de los co-editores de la Ramona, Santiago Espinoza y Andrés Laguna. Diagramado por José Villanueva Criales, Insurgencias es un libro digital, que llega para nutrir la muy limitada bibliografía sobre cine boliviano, está disponible gratuitamente en los siguientes links: http://es.scribd.com/doc/107161989/INSURGENCIAS-Acercamientos-cri%CC%81ticos-a-Insurgentes-de-Jorge-Sanjine%CC%81s y http://issuu.com/insurgencias/docs/insurgencias._acercamientos_cr_ticos_a_insurgentes. Además, se lo puede descargar desde la web de la revista (www.cinemascine.net). Para conocer mayores detalles de la publicación, la Ramona entrevistó a dos de los editores del libro, a los críticos Mary Carmen Molina y Sergio Zapata.

¿Qué los motivó a editar este libro?
Mary Carmen Molina (MCM): Creo que en la obra de Sanjinés es innegable que la interpelación y la crítica son pilares fundamentales. Con el estreno de una nueva obra, en la que Sanjinés trabaja en un contexto distinto, abriendo una nueva etapa en su cine, creo que es importante responder con acciones, en este caso, la publicación de un libro digital, que pueda ser acorde con aquello con lo que Sanjinés ha construido su obra. Este busca ser un homenaje hacia aquello que Sanjinés ha consolidado en su obra: la necesidad del confrontamiento de puntos de vista, de horizontes, de sentidos.
Sergio Zapata (SZ): Consideramos que fue una urgencia. Cuando accedimos a visionarla, semanas antes del estreno, asistimos a una película que creo nadie se esperaba, fue algo abrumador y ahí se volvió más urgente hablar de ésta película, no desde nuestras eventuales columnas o en el comentario marginal entre amigos, sino ofrecerlo al publico bajo un paraguas común, atractivo, libre y  gratuito. Como nativos digitales la mayoría, nuestra opción casi natural es el internet. Que nos permite mantener la coherencia política, es decir, hacerlo gratuito.
Por supuesto, esta urgencia no se desvincula de toda una carga ideológica y emotiva que acompaña tanto a la película como al proceso político que intenta representar. Al menos para quienes aún no hemos sido desalentados del todo.

¿Cuál fue el criterio de selección de los participantes y de los textos que hacen parte de este volumen?
MCM: La intención es reunir distintas visiones de Insurgentes. Visiones que puedan conformar un espectro de opiniones diversas, que puedan confrontarse entre sí y dialogar, promoviendo al diálogo y a la reflexión sobre la película. Interesó reunir textos que tengan un sostén argumentativo sólido, con un enfoque cinematográfico claro. Esta película, como todas aquellas que interpelan realmente a la sociedad, puede generar distintas entradas de lectura, pero lo que nos interesó más en general era reunir propuestas que hablen de la película teniendo en cuenta que es una película, y no, por ejemplo, un discurso político, en el sentido más laxo del término. Esta es una película política, como lo es todo el cine de Sanjinés, pero es ante todo una película.

ZP: Buscar posibilidades, puentes de dialogo intergeneracional e interdisciplinario, siempre desde la critica cinematográfica, alejándonos del comentario anecdótico, que de ésta película hay varios y del velo academicista, que es donde más circula Sanjinés. Realmente fue o es muy alentador identificar sensibilidades concretas a nivel generacional, lo que más bien permite dilucidar que si existen sensibilidades generacionales, por supuesto, esto sólo es posible testificarlo tras leer el libro. Como estamos en un medio chico, fue sencillo contactar gente y hacerles la invitación. 

¿Han pensado en la posibilidad de editar el libro físicamente?
MCM: Sí. Sería algo realmente lindo. Como la idea de editarlo surgió tan rápidamente, no hubo tiempo de pensar en buscar fondos para hacer una publicación impresa. Pero la posibilidad está ahí. Queda encontrar las formas para hacerlo.
ZP: Por supuesto, pero en concordancia con los valores que fomentamos en la Escuela Popular, por ello preferiría un libro-fotocopia cuyo costo sea el del material. La producción del conocimiento y la democratización del mismo son los móviles de esta publicación. Que como la revista Cinemas Cine y sus contenidos no gozan de copyright, sólo elementos deontológicos elementales tales como citar fuentes y autoría nada más.

¿Qué importancia tiene Insurgentes en la carrera de Sanjinés, en la historia del cine boliviano, en el contexto nacional, en la coyuntura actual?
MCM: Es una película fundamental, por el contexto que la rodea, porque es definitivamente otro Sanjinés. Si la piensa como el inicio de una nueva etapa en el cine de este director, es necesario ver esta película sin olvidar lo que la antecede. La obra de Sanjinés es, como la de muy pocos artistas bolivianos, tremendamente estructural. Y esta película no puede ser pensada con distancia con respecto al resto de la obra, monumental, importantísima. Que sea una nueva etapa implica, como una necesidad ética, reconocer, contraponer en ella lo que Sanjinés ha consolidado antes de esta película.
ZP: Insurgentes es como la clausura de un cine, de una forma de concebir no sólo el cine, sino el arte, ya que (tesis provisional) estamos frente a la emergencia de un cine oficial, que no tiene nada de especial. Lo llamativo es que peli lo inaugura: Volveré y seré millones de Fuentes y Evo pueblo de Antezana, no tienen la factura y el nombre que perseguirán a este filme: Insurgentes de Sanjinés, la peli inaugural del Estado plurinacional. Es una peli importante porque es la evidencia o puesta en términos más apropiados del primer gran intento de representación de una idea estatal, precisamente la del Estado Plurinacional desde el mismo Estado. 
Gilmar Gonzáles (GG): Sanjinés es el director más importante de nuestro país, el pensamiento que se inicia con su cine es constitutivo de mucho del pensamiento en medio del que nos movemos al hacer y reflexionar sobre el cine. Sin embargo, y creemos que este punto es importante para entender también la coyuntura, su obra esta dividida en dos partes, aquella en la que sus ideas de lo colectivo eran la misma forma, y aquella en la que se vuelve el tema tratado dogmáticamente. Es necesario dar cuenta de estas diferencias, pues hay mucho de su pensamiento del que se puede hacer escuela y otro tanto que es necesario cuestionar enfáticamente.  

¿Cómo explican que una obra que ha despertado tanta atención de la crítica, no haya sido un éxito comercial y de público?
MCM: Creo que el foco de la película no es el público que va a las salas de cine, sino el pueblo, en el sentido que tiene para Sanjinés este concepto. Sé que se tiene la idea de exhibir la película en el área rural de Bolivia, que este público es digamos, el objetivo de la película. Habrá que esperar a esto.
ZP: Es una pregunta apresurada. Ya que la intención evidente de la película no es llegar al público estándar, es un proyecto más delicado. Tiene un valor estrictamente didáctico, oficial, es decir, que sea insumo pedagógico y ahí no estaríamos refiriéndonos a públicos diferenciados, ahí estamos en el esfera de lo educativo público y la película deja de ser película y se constituye en dispositivo de enseñanza, reproductor y normalizador de la historia del Estado. Por ello, esta película, al menos así lo considero, aún no ha dicho nada, más aún si la vemos como un producto político realizado por el único cineasta boliviano que se reconoce como un sujeto politizado y que concibe al cine como un instrumento de politización.
GG: La película no está hecha para los públicos del multicine. Sí, intenta tener escenas épicas muy cinematográficas, pero la forma misma de la peli parece seguir una línea de difusión colegial. Se dice documental, pero creo que se trata más del documental entendido como material didáctico, así como los videos de didavisión. Más que pensar en la taquilla habría que pensar en el público potencial de este material, que van a ser los niños de colegios fiscales, o de áreas rurales. Creo que se espera una difusión como la de anteriores películas del grupo Ukamau, pero esta vez oficialista.    

¿Es posible hacer una valoración puramente cinematográfica de la película, olvidando al llamado “proceso de cambio”?
MCM: No. Creo que no. Porque, teniendo en cuenta la manera en la que pensó Sanjinés sus anteriores películas, toda su obra, esta película es radicalmente lo contrario. No hay una perspectiva crítica con respecto al gobierno de turno: esta película, todos lo saben, está producida con fondos de empresas estatales.  Pero tampoco no se puede hablar de esta película, por respecto a Sanjinés, como si no fuera una película, una pieza de arte. Ahora, el concepto de “proceso de cambio” que maneja la película es otra cosa, es discutible que esta película comprenda este proceso, que implica o, en todo caso, debería implica a todos los bolivianos. Y no lo hace.
ZP: Es posible, totalmente, aplicar cualquier metodología o técnica de análisis, sin embargo sería tedioso. El valor de la peli radica en su relación con la realidad, más bien, con la ficción política. El valor de la película radica en su posibilidad real y efectiva de vincularse con un periodo concreto, identificable con sus íconos y símbolos de la historia.
GG: No se puede desligar la película del proceso de cambio. De ahí la necesidad de hacer el libro. El hacer la historia desde el poder necesita tener peros que se escuchen.      


¿Cómo creen que valorarán en el futuro a Insurgentes los historiadores cinematográficos?
MCM: Como una película de quiebre en la obra de Sanjinés, y como una película de quiebre también en la historia de la producción cinematográfica en Bolivia. Se puede entender a esta película como la que inicia algo que de alguna manera existió con la figura de Víctor Paz Estenssoro y la propaganda, pero ahora el contexto es distinto, Bolivia es otra, y aceptar esto va más allá de creer o no en el proceso de cambio, Evo Morales, el MAS, el Estado Plurinacional.
ZP: Esa valoración esta restringida al contenido de la película, “el procesos de cambio” y la sociedad Bolivia. Es decir, la valoración que tendrá sólo es posible a partir de los resultados que tenga el proceso encabezado por el presidente Morales. En otros términos, quizás sea reconocido como un dispositivo pedagógico descolonizador o que da cuenta de ello. En su defecto, como un ejemplo escandaloso del aparato de propaganda que montó el primer gobierno del Estado Plurinacional. Sin embargo, esta valoración, interpretación de la historia estará sometida desde la ideología-verdad triunfante del futuro. Sin embargo, un historiador extranjero quizás se asombre de sobremanera cuando se enfrente a que quien hizo La nación clandestina, 22 años después hizo Insurgentes. Más aún cuando declara que Insurgentes es la salida de la clandestinidad de la nación marginada. 
GG: Insurgentes es un documento de nuestra época. Creo que tenía la posibilidad de ser un nuevo Juan de la Rosa, la generación de imaginarios nacionales a través de medios épicos, digamos. También puede ser un libro de colegio olvidado. Hay que ver como se relacionará con las películas que se harán a futuro, eso siempre tiene mucho que ver con el azar y el contexto.


* Una versión más breve de esta entrevista se publicó el 30 de septiembre de 2012 en la Ramona de Opinión.

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