Treme: La dicha de vivir
Andrés Laguna En Latinoamérica y Europa solemos creer que en los Estados Unidos no tienen expresiones culturales propias, que no tienen una gastronomía digna, que su famoso melting pot es bastante desabrido. Supongo que lo hacemos por ignorancia, solemos olvidar que la migración y su turbulenta historia han construido un país múltiple y rico, que aunque se empeñe en venderse como un estado moderno y homogéneo culturalmente, se nutre de diversas tradiciones e imaginarios. Si Nueva York es algo así como la capital del mundo, lo es justamente porque ahí conviven un sinnúmero de identidades. Pero si hay un lugar en los Estados Unidos que encuentra su razón de ser en las tradiciones y en la pervivencia de las manifestaciones culturales ese es Nueva Orleans. Esa ciudad costera es la cuna, junto con parte del Sur profundo, de las expresiones musicales más típicamente estadounidenses: el blues y el jazz. La vida cotidiana en la ciudad está contaminada por fuertes influencias fr...